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miércoles, 15 de junio de 2011

Por su seriedad, a David lo cargan con la publicidad de Riquelme, con el que coincide en el estilo: “Disfruto más un pase que un gol”


Parece que Riquelme ahora no es el único que está feliz porque David Ramírez se sumó a ese grupo. Claro, cómo no estar contento después de haberse consagrado campeón del torneo Clausura. Aunque, a pesar de que el Gato Rojo esté muy emocionado por lo que logró Vélez, no es por eso que sus compañeros le preguntan habitualmente: “Ramírez, ¿está feliz?”. No es porque se preocupen por su estado de ánimo ni siquiera porque pueda llegar a parecerse a su ídolo, Juan Román Riquelme. ¿Entonces? El propio jugador cuenta por qué lo chicanean con la publicidad que hizo el diez de Boca. “Me cargan mucho con eso. Dicen que soy el serio, el callado del grupo. Es más, cuando me dicen eso y me sonrío, me cargan peor: ‘Uy, se tentó’, me dicen. Son tremendos”, cuenta el volante goleador de Vélez.

-Riquelme es tu gran ídolo, ¿te gusta que te comparen con él?

-Sí, aunque en este caso no es futbolísticamente, ja. Desde que surgió la publicidad de Román con Pagani me gastan por mi cara seria de siempre. Me causa gracia. Los jugadores de fútbol son así, no puedo enojarme por eso.

-¿Por qué sos tan serio?

-Es más timidez que seriedad. La verdad es que soy muy vergonzoso y eso es un problema para integrarme a los grupos.

-Pero a éste parece que no te costó mucho. Y encima ya sos campeón...

-La verdad es que me salió todo bien. Las jodas van ayudando a integrarme más rápido. Me costó pero ya me siento más suelto. Con algunos hasta tiro bromas. Conviví más con ellos que con mi familia, ja. Lo único malo es la manchita de la Copa que todavía duele, porque sabemos que no somos menos que Peñarol, ni un poco.

-¿Tiene sabor a premio consuelo el torneo?

-No. Eso suena muy mal. El torneo es muy importante y fue siempre un objetivo para nosotros, así que lo valoramos mucho. Es más, de Mendoza me llamaron para felicitarme Voboril, Damonte, Dutari, Sánchez y la dirigencia. Son muy atentos. Les tengo que devolver la llamada por la clasificación a la Copa. Es muy lindo jugar un torneo internacional.

-Gracias a la doble competencia entraste en confianza más rápido.

-Sí, estuvimos mucho tiempo juntos. Aunque me la pasaba encerrado en la habitación con el Gato Díaz o con Canteros porque concentraba con ellos.

-Otros callados...

-Sí. Pero cuando concentro con un callado hablo más. Cubero nos vuelve locos: “Lo que debe ser esa habitación, no deben parar de hablar”, dice irónicamente. Pero la realidad es que hablamos un montón aunque no nos crean, ja. Poroto es terrible. El rompió el hielo conmigo. Me pegaba en la mano cuando estaba por comer para que se me caiga la comida... No para.

A pesar de que asegura que le cuesta entrar en confianza, parece que en Vélez hizo una excepción. Porque además de ser el más apuntado a la hora de las bromas, el Mago es el goleador del equipo con más tantos que Silva y que Martínez. Eso sí, por más de que parezca loco, al ex Godoy Cruz no le gusta mucho ese título.

-Sos el nuevo Silva.

-No, ni ahí. El domingo, el Tanque va a hacer dos goles y a quedar como el goleador del equipo. Lo mío se fue dando nada más. Ojalá le pueda dar dos pases gol. No le di ni una sola asistencia en el torneo...

-¿Te lo reprochás?


Sí. Extraño los pases de gol. Como dijo Riquelme, disfruto más meter un pase que un gol.

-¿Qué otras cosas tenés de Riquelme además de la seriedad?

-No sé. Al comienzo imitaba cosas pero después quedó mi estilo de juego. Me han dicho que tengo movimientos y gestos futbolísticos parecidos. Y cuando metía asistencias decían que me parecía, ja.

-Ramírez, ¿está feliz?

-Sí, estoy muy feliz, ja. La verdad es que estoy muy contento y orgulloso de formar parte de este plantel.

Gareca: "Fuimos los mejores"


El técnico de Vélez se mostró satisfecho por haberse consagrado campeón del Clausura, lo que sirvió para coronar un semestre al que calificó como “muy bueno”. Además reveló que uno de los momentos que se dio cuenta que podían quedarse con el torneo, fue en la victoria ante Godoy Cruz



¿Cuáles son las sensaciones de los días después de lograr el campeonato’

Una satisfacción enorme porque fue un semestre muy duro, cargado permanentemente de exigencias porque salíamos de un torneo internacional como la Copa y teníamos que meternos en el campeonato y apostamos a los dos. Entonces en el promedio fue un partido cada cuatro días, sumado los viajes y todo, fue muy exigente y complicado. Así que es como que uno se sacó un peso de encima. Del grado de la importancia del campeonato argentino, salir campeón es importante.



¿Es un merecido y justo campeón Vélez?

Yo siempre tuve la mentalidad de que aquel que gana es el mejor y nosotros lo logramos. Yo creo que en definitiva fuimos los mejores, los más regulares por lo menos en este semestre y yo creo que está bien.



¿Te parece una desprolijidad no haber festejado y enterarse que fueron campeones en la cancha?

Este semestre fue duro para nosotros en cuanto a las decisiones que se tomaron. No nos quejamos, nunca dijimos nada y preferimos meternos en los partidos, pero bueno todo ese tipo de circunstancias… Por ejemplo en el torneo pasado dos fechas antes, nosotros con Estudiantes jugamos en el mismo horario… Esta vez se resolvió jugar a las dos de la tarde, el Comité de Seguridad así lo exigió. No sé, lógicamente que nos hubiese gustado jugar con nuestra gente y sabiendo ya el resultado de Lanús y no esperar todo este tipo de situación que se dio. (2.11)



¿Esperabas definirlo una fecha antes? ¿Te sorprendió la victoria de Argentinos?

Más allá de lo que hizo Argentinos y cómo venía Lanús, en su arremetida que después de ganarnos a nosotros empezó a hilvanar todas victorias, la verdad que lo veía muy bien. No lo veía como para que de pronto deje puntos de local, así que sí fue una sorpresa, más allá de que después uno viendo el partido, Argentinos hizo un gran partido. De todas maneras sí fue una sorpresa que Lanús dejara puntos de local.



¿En qué partido empezaste a sentir que este equipo podía ser campeón?

Yo viví dos sensaciones lindas de esto. Con San Lorenzo en la cancha de Boca, que jugamos a puertas cerradas, ganamos 2 a 0 y ahí quedamos punteros del campeonato. Y después había que ver la recuperación de la eliminación de la Copa con Godoy, a ver cómo respondía el equipo, y esa noche también sentí la sensación que se podía porque el equipo se recuperó con un rival tan difícil como Godoy.



¿La obtención de este nuevo campeonato pude cicatrizar el dolor por haber sido eliminados inesperadamente de las semifinales de la Copa?

La verdad que sí. Todo logro borra algún dolor, aunque lógicamente avanzar hasta la semifinal, estar tan cerca y quedar eliminado de un evento tan importante como la Copa Libertadores, después con el tiempo seguramente vuelve a reflotar eso. Pero creo que lo más importante es que dejamos una buena imagen en la Copa a nivel internacional y con este logro a nivel local termina un semestre muy bueno para nosotros.



¿Le vas a pedir a los dirigentes que no te desarmen el equipo?

Sí, vamos a tratar. El jueves nos juntamos en la Villa Olímpica al mediodía y a partir de ahí creo que vamos a ir resolviendo algunas cosas respecto al futuro, porque ya definido todo esto, cuanto antes podamos definir todo mucho mejor.



¿Ahora le vas a dar más prioridad a la Sudamericana por ser un torneo internacional o van por los dos igual en el próximo semestre?

Yo creo que nos permite ir por los dos iguales, medio que ya nos acostumbramos, de todas maneras fue muy exigente. Pero yo creo que no podemos descuidar el campeonato local, que es muy prestigioso. Me han llamado de todos los lugares donde he estado, de Colombia, Perú, de todo el continente, entonces eso deja claro que lo siguen al campeonato argentino por todos lados, así que no podemos descuidarlo.

viernes, 10 de junio de 2011

Barovero, ovacionado con Godoy Cruz y arma clave en el arco de Vélez, se ilusiona con el título y, por qué no, con un tanto suyo...


“Ojalá dejemos una marca”, deseó.

No es un mito que “los arqueros ganan partidos”. Y la actuación de Marcelo Barovero contra Godoy Cruz, partido en el que sacó dos pelotas sensacionales cuando el partido todavía estaba 0-0, justifica la afirmación. Tan es así que el lunes el cordobés (27 años) fue despedido con una gran ovación, la primera desde que está en Liniers. “Fue inolvidable porque es difícil ganarse a los hinchas. Pero no te podés quedar pensando en los halagos. Ojalá que este equipo deje una marca”, deseó el arquero.

-Después de quedar afuera de la Copa, ¿tiene el mismo gusto ganar el campeonato local?

-Y, es raro. Era la oportunidad de demostrar que podíamos ganar las dos cosas. Pero no podemos restarle importancia al torneo. Muchos jugadores y clubes quisieran salir campeones por primera vez y nosotros lo valoramos eso. Seguro la espina seguirá clavada hasta que juguemos de nuevo la Copa.

-En otro contexto el momento de Vélez sería el mejor...

-Sí. Cuando quedamos afuera no nos dimos cuenta de todo lo que logramos hasta acá. La eliminación me dolió mucho porque pensaba que era el momento de ganar la Libertadores. Y cuando se corta una ilusión duele mucho.

-Pero en lo personal, mejor no podés estar ...

-No sé. No me puedo olvidar lo que hice en Rafaela y en Huracán porque sin eso no hubiera llegado hasta acá. La escalera sigue subiendo para mí...

-Pero tu explosión fue en Vélez. ¿Por qué ahora?

-Por el momento del equipo. A veces tenés un gran nivel pero si al equipo no le va bien no te destacás. Soy un privilegiado y quiero cuidar este lugar.

-¿Sos tranquilo como se te ve en la cancha?

-Sí. Hago la vida de cualquier padre de familia. Me gusta estar con mis hijos y mi esposa. Llevar a los chicos al jardín, a fútbol.

-¿Tu hijo de que juega?

-Va derechito al arco. Parece que lo lleva en la sangre. Pero yo le dije que vaya a jugar arriba. Uno quiere que sea goleador...

-¿Por qué goleador?

-Para que no sufra tanto. Este puesto es complicado. Por más de que hagas una atajada hasta que no termine el partido no podés relajarte. Recién cuando sacás diferencia de tres goles te soltá, porque uno lo vive muy tensionado.

-Y entonces, ¿por qué sos arquero?

-Hablo de eso con mi familia. Mi hermano me llevó a los cuatro años a jugar y fui al arco. Lo elegí como un juego sin pensar en todas las responsabilidades. Pasó el tiempo y acá estoy.

-¿No te arrepentís?

-No. Aunque sueño más con hacer un gol que con atajar un penal, ja. Este puesto es terrible. Pero uno aprende a manejar estas cosas.

-¿Cómo hacés?

-Trato de cerrar todos los partidos de la misma manera. “Ni fenómeno ni espantoso” me decía un técnico. Esto sigue y siempre vas a tener una chance más allá de que cuando entrás a la cancha el error que tuviste antes te pesa un poco.

-¿Mirás los errores?

-Sí. Siempre.

-¿Alguna jugada te dejó marcado?

-En Rafaela iba una pelota afuera del área y la quise traer con el pie para agarrarla: me trabé, me caí y fue gol. Encima perdimos. Fue terrible.

-¿Cuál es el mayor miedo de un arquero?

-Perder por un error propio. En la entrada en calor pensás “¿qué hago acá?”, ja.

-¿Lo mejor que tenés?

-Que analizo los partidos y estoy concentrado.

-Y los brazos largos...

-Sí. En Vélez me cargan por eso, ja. Pero sirve porque como no tengo una gran altura o un gran físico... El que me ve no piensa que soy arquero, ja.

-Se les viene Huracán, ¿te trae recuerdos?

-Claro. Hay gente que quiero mucho ahí y me duele ver al club así. Huracán tiene que salir de ésta.

domingo, 5 de junio de 2011

Martínez no ve al Clausura como un premio consuelo después de la eliminación en la Copa: “El campeonato siempre fue un objetivo”.


Después de quedar eliminado de la Copa Libertadores y a un pasito de la tan ansiada final para ser campeón de América, es lógico que continúe el (duro) golpe. Aunque Juan Manuel Martínez, famoso por su espíritu positivo y su capacidad de ver siempre la mitad del vaso medio lleno, no se lamenta por lo que no pudo conseguir Vélez, sino que ya tiene sus energías depositadas en el torneo local. “El lunes (por mañana) hay que entrar a la cancha, ganarle a Godoy Cruz y salir campeones, nada más”, rezó el Burrito con mucha naturalidad, como si la Copa ya fuera una anécdota, aunque todavía la herida siga abierta.

-¿Cómo hacés para no quedar molido después de la eliminación en la Copa Libertadores? -Es que no podés quedarte con eso. Estoy tranquilo porque sé que fuimos superiores a Peñarol de local y de visitante. El equipo dejó todo y en todos los aspectos. Con uno menos fuimos al frente e intentamos siempre, más allá de cualquier adversidad. Cuando vos dejás el corazón los 90 minutos no te podés reprochar nada.

-¿Cómo fue la noche posterior a Peñarol? -La verdad es que la pasamos muy mal. Nos quedamos todos juntos mirando el partido. Estábamos muy dolidos. Es como que se veía venir la mala noche: primero Cubero, que tuvo que salir lesionado a los cinco minutos, después Maxi (Moralez), quien también se fue lastimado, no pudimos convertir el penal. Es como que pensás y decís: “¿Qué está pasando?”. Se ve que no era para nosotros en este momento.

-¿Qué se le dice a Santiago Silva después del penal que falló? -A Santiago no se le puede decir nada. Sólo hay que agradecerle por todas las alegrías que le ha dado al grupo y a la gente de Vélez... Y por las alegrías que nos va a seguir dando. Le hablamos, lo apoyamos. No es fácil patear un penal y él siempre está ahí, poniéndole el pecho a la situación. A veces entra y otras no. Fue mala suerte, no es que se lo atajaron o lo erró. No tiene por qué sentirse culpable. Hizo el 2-1 y le dio la ilusión al equipo y a los hinchas. Todos los partidos pelea y hace mucho esfuerzo por nosotros.

-¿No te da un poco de nostalgia pensar que no van a jugar la final? -No. Hay que recuperarse y pensar en Godoy Cruz. Tenemos un partido muy complicado... Pero hay que ganar... Vamos a entrar a la cancha y vamos a salir a buscar la victoria. Ahora hay que salir campeón.

-¿Es un premio consuelo ganar el Clausura? -Consuelo no hay. El campeonato local siempre fue un objetivo, desde el principio. Nosotros siempre quisimos conseguir las dos cosas, nunca pensamos en resignar ninguno de los dos torneos. Lo de la Copa no se dio, pero hay que seguir con el otro.

-¿Da miedo quedarse sin una cosa ni la otra? -Siempre ésa es una de las posibilidades. Apuntando a los dos torneos hay muchas chances de que los equipos se queden sin fuerza a lo último. Sin embargo, nosotros llegamos hasta semi de la Libertadores estando punteros en el torneo local, y un punto por encima del segundo, dependiendo completamente de nosotros mismos. Hay pocos equipos que logran eso... Pase lo que pase vamos a pelear hasta el final.

-¿Entre quiénes va a estar el campeón? -Y, entre Vélez, Godoy Cruz y Lanús. Para mí no sale de esos equipos. Olimpo podía acercarse pero se cayó. Aunque insisto, nosotros dependemos sólo de Vélez. Si hacemos las cosas bien vamos a poder lograr el objetivo.

-El que está haciendo las cosas bien sos vos. ¿Esperabas estar en la lista de 25 que dio Batista? -Sí, claro. ¿Cómo no ilusionarme con la Selección? Pero estaba viviendo cosas muy importantes con Vélez que por ahí me complicaron la chance de ser convocado. Aunque no me arrepiento de nada. Estoy muy orgulloso del plantel, de la gente, del cuerpo técnico, de los utileros, de todos los que hacen Vélez. Haber tenido la posibilidad de vivir esta experiencia con ellos es algo inigualable. Siempre voy a recordarlo.

-Parece que te despedís. ¿Te vas en junio? -No sé. Como cualquier jugador anhelo poder tener una posibilidad en Europa, pero todavía no hay nada. Mi cabeza está puesta en el torneo. Además, nace mi hija en agosto y me gustaría poder quedarme unos meses más acá.

-Te querés ir campeón...

-Obviamente. Después de ver cómo juega Vélez, cómo va al frente en todos lados y la garra que ponen mis compañeros, la verdad es que este equipo se merece un premio.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Reportaje a Víctor Zapata


-¿Cómo imaginás el partido? Muy bien no los van a recibir...

-Pero en el fútbol argentino tampoco. En ninguna cancha te tratan bien. Esto es así: ellos quieren que su equipo gane. Aunque más allá de eso habrá once contra once adentro del campo que se tienen que dedicar a jugar y no a pegar.

-¿Y ese miedo que causa jugar en el Centenario?

-¿Miedo? En la cancha no hay miedo, somos todos jugadores. Quizá por la historia, por todo lo que significa el estadio, pero miedo no. Llegamos hasta acá por algo, no nos asusta nada.

-¿Ahora tienen que aparecer los Cubero, los Zapata, los que tienen que meter la pierna fuerte?

-En este Vélez si hay que meter, metemos todos. Es así. Y cuando hay que jugar, jugamos. No sé quién puede llegar a meter más que nosotros... Además de correr, de meter, lo importante es el juego. Hay que tener la pelotita, llegar al arco contrario, hacer el trabajo que sabe hacer Vélez: el control de la pelota. Después, si hay que meter se mete. Nos ponemos todos el overol y a la hora de correr, corremos.

-¿El equilibrio es la clave?

-Sí. Esta Copa está buena porque se jugó así. Ganamos jugando como se jugaban las Libertadores de antes, que se metía mucho, eran partidos trabados y muy chivos. Sólo los equipos brasileños jugaban más que el resto. Pero ahora a la hora de jugar Vélez saca ventaja. Por la creación, el juego y la dinámica que tiene el equipo, más allá de meter y de correr.

-Por cómo hablás, imaginás un partido lindo...

-Sí, en semifinal ¿cómo no va a ser lindo? ¿Quién no va a querer llegar a la final? En semifinal, todo es lindo. No van a querer perder, nosotros menos. Ahora no se permiten errores.

-¿Te sentís un líder?

-Me siento un líder igual que todos mis compañeros. Hay gente grande que se sumó ahora que es líder adentro y afuera. Vélez armó una base firme sobre varios chicos y en esa base que se formó nos llevamos muy bien entre todos.

-Lo dicen los resultados y la gente, ahora parecés ser más importante...

-Sí, ahora soy más importante por lo que estamos peleando. Uno va madurando, va viendo en qué puede mejorar. Hoy me toca vivir un presente muy bueno.

-¿Quizá un presente que no te imaginabas...?

-Yo me preparo para esto. Nosotros nos preparamos, no armamos un equipito y estamos peleando la Copa sólo porque estamos peleando la Copa. Nos preparamos para jugar el campeonato y la Copa. Y hoy están dando resultados la pretemporada, el grupo, las horas de charla con el técnico. Vélez no es un equipo que se juntó y que hoy está viviendo una realidad que no había preparado...

martes, 12 de abril de 2011

Ricky Alvarez y Héctor Canteros, los dos jóvenes emblema de la cantera velezana.


Aclaran que juegan como grandes gracias a la confianza que les dan los más experimentados. Y avisan: “El equipo todavía puede dar más”.

En el lomo apenas cargan 60 partidos en Primera entre ambos. En el documento, apenas suman 45 pirulos. Ricardo Alvarez, quien hoy sopla 23 velitas, y Héctor Canteros, de apenas 22 primaveras, son no sólo el sinónimo de la juventud de Vélez sino que también son los que llevan en alto la bandera de las Inferiores del club y del juego vistoso que pregona.

Ellos, hoy, son “los pibes del Fortín” que sacan chapa junto a los más experimentados tanto en la Libertadores como en el Clausura y que lo tienen al equipo a un punto de la cima en el torneo (con un partido pendiente) y a un triunfo de octavos en la Copa. “El apoyo que te dan los que están al lado es lo que te facilita las cosas”, le explica Tito a Olé . Y se le suma Ricky: “Al tener esa confianza es más fácil y es donde uno se destaca”.

-¿No los presiona el hecho de ser los dos más chicos entre los que frecuentan la titularidad? Canteros: Somos los más pibes pero vamos agarrando la solidez que necesitamos gracias a la confianza que nos da el equipo.

Alvarez: Lo tomamos con tranquilidad porque nuestros compañeros nos dan mucha confianza y nos hacen sentir muy cómodos.

-¿Se apoyan en los más experimentados? A: Claro, porque por ese entorno de los más grandes por ahí no se nota tanto que somos pibes.

C: Sí, es así. Somos los más chicos pero por ahí no se nota porque siempre tenemos que estar bien para demostrar. Siempre queremos hacer las cosas bien.

-Pero por ahí tener al lado a jugadores como Zapata, con toda la entrega que muestra, les exige el doble de sacrificio a ustedes que son mucho más jóvenes...

C: Sí, al lado del Chapa tenés que correr el doble. Tiene ocho pulmones, ja.

-¿Cuánto te aporta? C: Y... mucho. El Chapa aporta mucho. Está en un nivel bárbaro y con la experiencia que tiene me ayuda mucho a mí en lo personal y a todo el equipo.

-¿Te imaginás con esa vitalidad a los 32 años? C: Jaja. Ojalá pudiera llegar así a la edad de él. Por cómo corre y por la experiencia que le mete. Es un jugador bárbaro y una gran persona. Me llevo muy bien, compartí concentraciones y es un tipo genial.

-¿Esa confianza que fueron tomando los hace sentirse importantes para este equipo? C: A mí me aporta mucho como jugador porque de a poco voy teniendo más solidez en Primera.

-Incluso hay gente que ya te pide de titular...

C: Jaja. Eso se dará o lo decidirá el técnico. Yo creo que de a poco vengo levantando y agarrando confianza y se van dando las cosas que uno quiere, pero la decisión la tiene Gareca.

-Pero, por tu juego vistoso y a la vez combativo, te ganaste a la gente...

C: Y... es mi juego. Yo juego para mí y para el equipo. Siempre trato de aportar lo mejor. Es como siempre jugué, es mi estilo de 5 y ya es parte mía por todo lo que pasé en mi vida.

-¿Encontraron como equipo el nivel que tenían el año pasado? A: Es lo que estamos buscando, regularidad, salir a jugar siempre de la misma manera. Si bien no empezamos el torneo como queríamos, de a poquito vamos encontrando el nivel. Obvio que quedan cosas para corregir pero por este camino estamos bien.

-¿Llegaron al tope del nivel futbolístico? C: No, todavía no. Creo que Vélez todavía tiene muchísimo más para dar.

A: Siempre se puede dar más. Este equipo demostró que siempre tiene algo más. Pero con tranquilidad y con paciencia. Sabemos que estamos haciendo las cosas bien. El jueves se juega un partido clave para ver para qué estamos.

-¿Por qué no se dio ese nivel en la Copa? A: Nos faltó contundencia. Fuimos claros pero no finos a la hora de definir. Lo que pasa es que cuando a algunos equipos los favorece algún resultado salen a resguardarse y a cuidarse, por más que nosotros tengamos la misma idea en todos lados.

-El domingo la gente los despidió exigiéndoles un triunfo ante Caracas, ¿cómo lo tomaron? C: Yo por mi parte lo tomo con tranquilidad porque ya sabemos que tenemos que ir a ganar y que tenemos que pasar de fase. Es lo que la gente remarca pero también es lo que el equipo sabe y lo que quiere.

A: La gente está muy ilusionada con la Copa, siempre lo estuvo. Nosotros tenemos que devolverle las ganas y el apoyo.

-¿Cuánto del semestre se juegan el jueves? C: Creo que todo, que es el partido más importante que tenemos en lo que se viene. Allá vamos a salir con todo para ganar.

A: Pensamos en el jueves y nada más. Ni en el semestre ni nada por el estilo. Vamos a salir a jugar como siempre sale este equipo en una final.