lunes, 18 de abril de 2011

Vélez sintió el desgaste de haber jugado en Venezuela pero así y todo se lo empató a Colón, que ganaba con gol de Moreno y Fabianesi, en la última jug


Y cómo lo festejó... El Sabalero sumó su quinto partido sin ganar en casa.

Ese arribo de madrugada desde la épica victoria en Venezuela y posterior partida vespertina hacia Santa Fe, sin dudas, es un factor que no puede pasarse por alto a la hora de analizar un partido en el que hubo un primer tiempo de bloqueos mutuos, de piernas fuertes y poco ritmo futbolístico, y unos 45 minutos restantes en los que Colón pareció tener un pulmón más sobre un Vélez exhausto. Pero a Vélez, este Vélez que volvió a ser, no puede dárselo por muerto.

El equipo del flamante Sciacqua tuvo más aire, más resto. Por eso, y porque se comprometió a cortarle todas las salidas a los de Gareca en la mitad de la cancha –Ledesma y Prediger sobre Zapata y Razzotti-, tuvo un impulso extra cuando un flojo partido requería ir a por todo. Colón entendió que Bella y Cubero ya no pasaban tanto, que Moralez y Ramírez estaban separados de Silva y que el Tanque no andaba con ese optimismo furioso, con el que es capaz de crearse situaciones solito y solo, que lo caracteriza.

Vélez salió al Cementerio de los Elefantes a soltar un trámite lento, a no excederse con las piernas, a no agarrar al rival del cogote de entrada, como acostumbra a hacer cada vez que tiene frente a sus ojos un partido decisivo. El Sabalero, con un buen trabajo de presión, tomó la posta. Y Moreno y Fabianesi, cuando el arco de Barovero había sido avisado varias veces, metió la frente para que ese aluvión de llegadas se viera reflejado en el resultado.

Gareca quemó las naves. Y Colón, que ya se había resguardado en los brazos del contraataque, sabía la que se le venía. Tan herido como desprolijo, Vélez se puso el arco de Pozo entre ceja y ceja. Y encontró su premio en un pelotazo larguísimo, una distracción rival, una pelota bajada por Domínguez y la puntita del botín izquierdo de Zapata. Vélez lo empató por cansancio...

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