lunes, 16 de mayo de 2011

Ramírez hizo dos goles y, con ocho, es uno de los artilleros del equipo en el año.


“Me voy mal, con más bronca de lo normal”, confesó, dolido, por el 2-3.

La tarde-noche había arrancado de la mejor manera para él y para Vélez. David Ramírez, otra vez, había demostrado que está teniendo una excelente relación con el gol. Sí, el Gato Rojo, en menos de media hora, ya la había metido dos veces. Primero, a los cuatro minutos, aprovechó un rebote de Marchesín (luego de una gran jugada colectiva) y puso el 1-0 parcial. Luego, se sacó un par de hombres de encima y definió -con ayuda de leve desvío- para el 2-1 transitorio. Así, el Mago es uno de los goleadores del equipo en el 2011 con ocho tantos (el otro es Silva): gritó seis veces en el Clausura y dos en la Copa. “Siempre es lindo convertir pero si sirve para ganar. Me voy con más bronca de lo normal. Uno puede decir que en lo personal me puedo ir contento, pero me voy mal”, expresó.

De esta manera, Vélez perdió el invicto que tenía en el torneo jugando como visitante, aunque Ramírez se lo toma con calma. “Nos tendríamos que haber tranquilizado después del segundo gol, pero jugamos ante un equipo difícil y más jugando de local. Siempre propone, va para adelante y ganó bien por situaciones del partido y no por cansancio, como dirán ahora”, analizó. Y agregó: “Tuvimos las chances para liquidarlo (él pegó un tiro en el travesaño y Marchesín le sacó otro disparo) y no las metimos”.

Además, el Gato Rojo dejó en claro que no se bajan. “Vamos a pelear los dos torneos. Ahora no tenemos más margen de error, pero tampoco es que no nos volvemos locos. El campeonato ahora se puso lindo”, concluyó.

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